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¿Cuántos de nosotros no cerramos un ciclo? ¿cuántos de nosotros nos quedamos con la herida abierta palpitando y sufriendo?… pasamos periodos de largos tiempo “cerrando un ciclo”, enfrascados en esperar a cerrar el ciclo y con la incertidumbre al preguntarnos: ¿cómo empiezo de nuevo?

Hay que entender primero que la vida como la conocemos, es de cambios y movimientos, simplemente mira el mundo, siempre está en constante movimiento y a medida que transcurre el tiempo nos vamos acoplando a cada uno de ellos, no funciona la negación puesto que son parte de nuestra evolución; por ejemplo, cuando éramos niños y empezamos a gatear, a levantarnos con apoyo, después a dar ese pasito extra, para poco a poco lograr caminar. Como este ejemplo existen muchos, nos evidencian que todos los cambios sirven para nuestra evolución, desarrollo y crecimiento.

Actualmente con lo que está sucediendo nos encontramos ante una nueva realidad, ya sea que no te guste la pandemia, tu trabajo, tu pareja, algo que te hicieron o te humillaron; tienes dos opciones: La primera resistirte, agarrarte y aferrarte, esta decisión te puede generar fastidio, sufrimiento y te puede controlar; O puedes aceptarlo, decirte venga viejaaa… y dejarlo fluir.

Te invito a que te preguntes, siendo lo más sincero posible contigo ¿Qué pasa cuando te resistes o te aferras a esa roca, maleta o sentimiento?… Lo más probable es que tu energía vibre permanentemente en el pasado y por consiguiente le dices a tu subconsciente y a ti mismo que jamás vas a poder crear algo mejor.

Entras en un estado bastante peligroso para tu autoestima, pues te repites una y otra vez que jamás podrás crear una nueva realidad, que no vas a tener un mejor empleo que el anterior, que no vas a tener otra pareja, o simplemente te enfrascas en la misma excusa para justificar tus propias acciones, tal como: no tengo tiempo, ¿te identificas?

Te encuentras entonces alimentando un círculo vicioso, en el cual lo único que haces es estar atado a esa negatividad que no te deja avanzar, ni generar nuevas realidades. Por el contrario, cuando tú aceptas, fluyes y rompes con el ciclo, sucede que empiezas a vibrar en gratitud, a sacar lo mejor para tu vida y tienes la convicción de que todo mejorará.

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¿Qué peso eliges cargar?: Vivir la realidad de que algo ya pasó y sigues vibrando en el pasado, o te quedas con lo bueno, vibras en gratitud y decides adaptarte a lo que viene pero esta vez con un nuevo aprendizaje, piensa cuál de ellas es lo mejor decisión para tu bienestar para que así puedas empezar un nuevo camino.

Entonces qué carajo necesitas para cerrar el ciclo, ¿Quedó algo por hacer o decir? ¿Sientes que no fue justo como las cosas terminaron? ¿no fue como tú querías? Si es tu caso y es por una relación, se muy honesto pregúntate ¿para qué te quieres ver con esa persona?¿si tuvieras a la otra persona enfrente qué le dirías?…Entonces, ¿qué es eso que te sigue atando? ¿por qué tienes el pajazo mental que te quedó algo por decir? ¿realmente lo que vayas a decir contribuye a tu bienestar, a tu plenitud o a tu crecer? ¿O se trata tal vez del ego? quizá se trata más bien de ver a esa persona para ver si existe en lo más profundo todavía una oportunidad, o incluso se trata de revivir el pasado, que déjame decirte ¡ya pasó!… Y que no se va a generar en esta nueva realidad.

Si ese es el caso, perdón por decírtelo, te estás engañando, si por lo contrario es que quiere cerrar ese ciclo, porque quieres pedir perdón, agradecer por lo bueno, por lo malo y por lo vivido, ¡hazlo! obviamente con respeto, pero tienes que entender algo, sí por el contrario esa persona no te quiere ver, te bloqueó, ya no haces parte de su vida, hay otra forma para poder hacerlo: puedes escribir una carta la que tú quieras, donde expreses lo que necesitas desahogar: lo que te hacía feliz o te molestaba, pide perdón y sobre todo agradece el tiempo, recuerda esta carta es para ti, para que sanes, hazlo desde tu individualidad, para que sueltes eso que tanto cargas y puedas seguir avanzando, permítete liberarte de las culpas y resentimientos, olvida los sí hubiera…ya no puedes cambiar el pasado, enfoca tus esfuerzos en tu próximo paso y que las semillas del aprendizaje traigan frutos en tu futuro.

Déjate de la autocompasión de la victimización, no te quedes paralizado esperando y esperando que alguien te salve, créeme nadie te va a ir a salvar, nadie va a venir a cambiar tu realidad si tú no tomas la decisión de dar el primer paso, si es necesario una cachetada a ti mismo para reaccionar ¡hazlo!, no dejes que los días pasen, haz que los días cuenten y “el pasado pisado”. Recuerda depende de ti crear tu nueva realidad, en la vida no sólo se trata de ponerle huevos al sartén si no huevos a la vida… Tú puedes generar nuevas realidades, nuevas amistades, crear experiencias extraordinarias, nuevos hobbies, nuevos hábitos, nuevas maneras de sentirte pleno y formas para alcanzar eso que tanto deseas. Pero sólo depende de ti y de qué te quites esas vendas de ceguera, que te hacen mirar solamente el pasado y cuando te las quites verás lo nuevo que hay para ti, ¡no te pierdas el bosque por algunos árboles! Empieza a ver la realidad del presente y esas cosas hermosas que esperan por ti, así que la realidad de cambiar sólo está en ti.

Alberto Carrillo
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